Así son los nuevos enfoques que se tendrán en cuenta en la evaluación de la política de drogas de Colombia.
En días pasados, Colombia participó de la 68ª sesión de la Comisión de Estupefacientes de las Naciones Unidas (CND 2025), celebrada en Viena durante el mes de marzo. De la delegación colombiana fueron parte la ministra de Relaciones Exteriores, Laura Sarabia Torres y la ministra de Justicia y del Derecho, Ángela María Buitrago Ruiz, además de la embajadora de Colombia ante Austria, Laura Gil.
Con su participación solicitaron la creación de un comité de 19 expertos independientes elegidos de diversas maneras, para evaluar la política antidrogas internacional buscando presentar una serie de recomendaciones que consideren algunos enfoques que le apuestan a discusiones sobre derechos humanos, impacto ambiental, género, desarrollo rural, salud pública, desarrollo alternativo y una evaluación frente al uso ancestral de la hoja de coca por parte de comunidades étnicas en la Amazonia colombiana y su verdadero nivel de peligrosidad. Así, desde el 14 de marzo la Comisión de Estupefacientes votó y aprobó la propuesta colombiana determinando que la comisión seleccionada deberá presentar su informe final en 2027.
“Es de esperar que en los debates de la Comisión y en el informe final que presenten en el año 2027, se consideren algunos puntos que son de interés para Colombia, como por ejemplo la importancia de tener en cuenta los efectos que las políticas antidrogas tienen sobre derechos humanos y la necesidad de cambiar el estatus de la hoja de coca dentro de las categorías que la misma Comisión de Estupefacientes ha creado en relación con la supuesta peligrosidad de las drogas.”
Afirmó el profesor Andrés López, docente asociado del Instituto de Estudios Políticos y Relaciones Internacionales IEPRI de la Universidad Nacional de Colombia.
Cabe mencionar que actualmente la hoja de coca está categorizada como una de las drogas más peligrosas junto con la heroína y otras de riesgo máximo. Esta propuesta buscó sentar un precedente que reconozca varios de los aprendizajes y avances sobre este tema, esta vez incluyendo distintos enfoques a nivel territorial y social, para garantizar una estrategia integral que tenga en cuenta un desarrollo rural menos desigual basado en estrategias que puedan ser sostenibles para mitigar y restaurar los daños ecológicos asociados al narcotráfico, garantizando los enfoques de género, diferenciales e interseccionales, el respeto por las comunidades ancestrales y sus costumbres y la desestigmatización a personas usuarias de sustancias.
“Es importante que el país participe de esa discusión, en particular la Universidad Nacional debería interesarse por ese tema y presentar insumos para la discusión que va a ocurrir. Primero en Colombia y después a nivel internacional”
afirmó López.
Bogotá, viernes 25 de abril de 2025
Instituto de Estudios Políticos y Relaciones Internacionales IEPRI
Redactó: Daniela Gálvez – Oficina de comunicaciones
Revisó y aprobó: Carlos Alberto Patiño – coordinador del área de comunicaciones IEPRI.