El nuevo gobierno de Abelardo de la Espriella plantea un cambio significativo en la orientación de la política exterior colombiana, en relación con el gobierno que termina. Para Giovanni Molano Cruz, profesor del Instituto de Estudios Políticos y Relaciones Internacionales (IEPRI), el país pasará de una política exterior orientada a fortalecer su autonomía en el escenario internacional a un alineamiento con la administración del presidente estadounidense Donald Trump.
La política exterior del gobierno Petro estuvo marcada por la búsqueda de autonomía, la defensa del derecho internacional y el posicionamiento de Colombia en espacios multilaterales. En la práctica buscó tomar decisiones soberanas e implementar políticas propias oponiéndose a presiones externas, frecuentemente mediante la retórica presidencial, cierto, pero también con pragmatismo. Quizás sus principales obstáculos fueron no lograr un consenso interno ni una continuidad institucional. Con Petro tuvimos cuatro cancilleres. Con todo, fue una ruptura; particularmente en su objetivo de un relacionamiento de respeto mutuo e igualdad con Washington. Con el gobierno entrante volvemos a la política exterior tradicional de Colombia, que consiste en asumir que alienarse a los intereses de Estados Unidos es defender los intereses nacionales.