EEUU insiste en comprar la isla ártica argumentando razones de seguridad nacional. Su interés estaría acaparando nuevamente la atención geopolítica.
Groenlandia es una isla ártica ubicada en América del Norte consolidada como nación constituyente del Reino de Dinamarca. Tiene una extensión 2’175. 600 km² y es considerada la isla más grande del mundo aunque sólo tiene 57.000 habitantes. Está situada entre EEUU, Canadá, la Unión Europea y Rusia, posición que la convierte en un objetivo geopolítico global.
Desde el siglo XIX a la fecha ha recibido 4 propuestas de compra por parte de EEUU, las cuales han sido rechazadas en su totalidad. Al parecer, el interés mundial por este territorio estaría vinculado a obtener el control del océano atlántico aprovechando su posición estratégica para vigilar el Atlántico norte y el Ártica, así como ejercer labores de espionaje, además de obtener el control sobre el pasaje del Noroeste, una ruta marina que va desde Alaska y transcurre por el norte de Canadá hasta el Atlántico. También el pasaje del Este que corresponde al trayecto por el Ártico ruso hasta Vladivostok, en la costa pacífica.
Sin embargo, el interés de EEUU por Groenlandia va mucho más allá de expandirse: según Jhons Williams Montoya Garay, Profesor titular del Departamento de Geografía de la Facultad de Ciencias Humanas en la Universidad Nacional de Colombia,
“A EEUU le interesa mucho porque es una posición estratégica en el norte que le permite acceder fácilmente a Rusia, por ejemplo, al puerto de Kola, que tiene la base de submarinos más grande. También es un sitio para la interceptación de comunicaciones (…) Pero alrededor de la discusión sobre Groenlandia también hay varios mitos, por ejemplo, sobre la abundancia de recursos naturales. Puede que haya, pero son solamente potenciales y son muy difíciles de extraer. Otro mito es la importancia del pasaje del noroeste, en donde pasan cinco barcos al año, cuando por el canal del Suez pasan 18.000. Entonces, hay una proyección exagerada de la importancia de Groenlandia en ese sentido”
Pese a que se presume que la isla tiene potencial minero, Dinamarca es un país con grandes restricciones en sus políticas ambientales, lo que dificultaría la aprobación de licencias de explotación. Del mismo modo, el clima y sus condiciones extremas, dificultarían cualquier labor de extracción, pese a que el calentamiento global ha hecho que la masa glacial disminuya considerablemente, exponiendo la superficie y facilitando eventualmente la extracción de minerales.
Lo cierto es que a pesar de que EEUU ya tiene presencia militar en Groenlandia que cumple una función tanto de control como de protección para la isla, la intención de compra o “toma” del territorio por parte del presidente Donald Trump desencadenaría fuertes tensiones y rupturas en la OTAN. Al respecto Montoya comentó:
“La invasión de Groenlandia, significaría un rompimiento total con el mayor aliado de Estados Unidos, que es Europa, porque es una posesión danesa, lo cual sería impensable. Es tan impensable como tomarse por la fuerza Panamá.”.
Bogotá, viernes 25 de abril de 2025
Instituto de Estudios Políticos y Relaciones Internacionales IEPRI
Redactó: Daniela Gálvez – Oficina de comunicaciones
Revisó y aprobó: Carlos Alberto Patiño – coordinador del área de comunicaciones IEPRI.