En lo que va corrido de 2025, los niveles de victimización y criminalidad han mostrado una tendencia en declive, en comparación con años anteriores, especialmente en los delitos de alto impacto.
En los últimos años, los niveles de victimización y la percepción de seguridad en Colombia han variado de forma considerable. Pese a que la tendencia parecía ir en aumento, en lo que va corrido del 2025 e incluso en 2024, disminuyeron los registros de víctimas de delitos de alto y bajo impacto en relación a años anteriores.
Según los datos disponibles de la Encuesta de Convivencia y Seguridad Ciudadana (ECSC) del Departamento Administrativo Nacional de Estadística (DANE), entre 2021 y 2022 se experimentó un aumento en las tasas de victimización las cuales variaban de acuerdo a las singularidades de cada ciudad:
En Bogotá, capital del país, se mostró una tasa de victimización superior al promedio nacional, con un notable incremento en casos de hurto a personas y violencia interpersonal; por su parte, Medellín registró un aumento en los delitos relacionados con el hurto de vehículos y extorsión, afectando principalmente a comerciantes y transportadores; Cali presentó altos índices de riñas y peleas y Barranquilla se destacó por el aumento de delitos cibernéticos y el hurto a residencias.
Sin embargo, según la Policía Nacional y el Ministerio de Defensa, afirman que en lo que va corrido de 2025, los niveles de victimización y criminalidad han mostrado una tendencia a la baja en comparación con años anteriores, especialmente en los delitos de alto impacto.
En Bogotá, por ejemplo, se ha registrado una reducción del 19% en los casos de hurto a personas en comparación con 2023, equivalente a 29.500 casos menos. Del mismo modo en Cartagena se logró una disminución del 86% en los delitos de mayor impacto en comparación con el año anterior. A nivel nacional entre el 1 de enero y el 28 de febrero de 2025, se registraron 1.990 homicidios en Colombia, 63 casos menos (–3,1%) que en el mismo periodo de 2024. Asimismo, en 2024, se registraron entre 76 y 78 masacres, con aproximadamente 270 víctimas mortales, la cifra más baja desde el inicio de la pandemia. Otras cifras que han decrecido son las relacionadas con delitos como el asesinato de líderes sociales y firmantes del Acuerdo de Paz con una reducción del 28% y del 36% respectivamente en 2024. No obstante, cabe mencionar que se incautaron 137.475 kilogramos de clorhidrato de cocaína, un aumento del 14% respecto a 2024.
“Es imposible hacer una generalización sobre el problema de la inseguridad en la ciudad porque los problemas de inseguridad cambian de una manera considerable de una ciudad a otra. Por ejemplo, Bogotá es la ciudad con mayor victimización lo cual resulta lógico al tratarse de un distrito capital de gran tamaño, pero tiene un mayor nivel de victimización Pasto, a pesar de que es mucho más pequeña. (…) las maneras como se constituyen estas circunstancias están determinadas por la presencia de muchos actores.”
Afirmó el docente Carlos Mario Perea, Doctor en Estudios Latinoamericanos y docente del Instituto de Estudios Políticos y Relaciones Internacionales IEPRI DE LA Universidad Nacional de Colombia.
Del mismo modo, la percepción de seguridad en los ciudadanos sigue cambiando: hasta la fecha, la información más reciente disponible sobre la percepción de seguridad en Colombia proviene de la ECSC y del DANE y es la correspondiente al año 2022. Según esta encuesta, la percepción de inseguridad a nivel nacional aumentó del 44% en 2021 al 52,9% en 2022.
Del mismo modo, las tasas más altas de percepción de inseguridad se observaron en Cali, Bogotá, Cartagena, Bucaramanga, Villavicencio, Manizales, Pereira, Montería y Pasto.
Al respecto, Perea comentó:
“La percepción de inseguridad es un sentimiento subjetivo de las personas respecto al crimen, a la violencia y a la ilegalidad; Cuando hablamos de victimización, ya no hablamos de percepción, sino del efecto de la incidencia de los delitos, entonces es imposible hacer una generalización, ya que ahí intervienen los actores criminales que están presentes, las maneras como ellos construyen los vínculos con la población, las políticas de estado y las maneras como el Estado intervienen en la regulación de estos fenómenos. Para hablar entonces de la inseguridad en las ciudades tenemos casi que tomar ciudad por ciudad para mirar sus particularidades. Esto se refiere a la “singularidad urbana” haciendo referencia a la particularidad del conflicto en cada ciudad.”.
Bogotá, viernes 25 de abril de 2025
Instituto de Estudios Políticos y Relaciones Internacionales IEPRI
Redactó: Daniela Gálvez – Oficina de comunicaciones
Revisó y aprobó: Carlos Alberto Patiño – coordinador del área de comunicaciones IEPRI.