Escudo de la República de Colombia

Ganó el No: consecuencias y posibles escenarios.

31 de octubre

El 2 de octubre de 2016 se celebró un plebiscito en Colombia que buscaba refrendar los Acuerdos de Paz entre el Gobierno Colombiano y las FARC-EP. En contra de todos los pronósticos, la opción “No” ganó con poco más de 60.000 votos. Al día siguiente, el lunes 3 de octubre, el IEPRI organizó un conversatorio con el ánimo de analizar, con cabeza fría pero al calor de la coyuntura, las perspectivas políticas que ofrece este resultado inesperado. Fueron convocados como panelistas profesores antiguos y actuales del instituto. El auditorio Virginia Gutiérrez del Edificio Rogelio Salmona de la Universidad Nacional de Colombia estuvo lleno de estudiantes y profesores por más de dos horas.

Relatoría

(a cargo de Francisco Giraldo Jaramillo, estudiante de Maestría en Estudios Políticos, IEPRI)

Nota del relator. Teniendo en cuenta la metodología del conversatorio y partiendo del principio de que es más relevante lo que se dijo, y no tanto quién lo dijo, se resumen en estas páginas las ideas centrales debatidas durante el conversatorio sin mencionar los nombres de quienes las expusieron. No todos los panelistas comparten todas las afirmaciones acá registradas, pero sí todos emitieron sus opiniones respecto a ellas. Espero que este texto capture lo esencial de la discusión, con el propósito de que constituya insumo útil para próximos debates. Cualquier imprecisión en las ideas aquí expuestas, es de mi exclusiva responsabilidad.

 

Panelistas: Ricardo Peñaranda, Fabio López de la Roche, Eduardo Pizarro, Clara Rocío Rodríguez, Gonzalo Sánchez, Javier Guerrero, Mauricio García Villegas, María Emma Wills, Giovanni Molano, Juan Gabriel Gómez, Jaime Zuluaga, Carlos Patiño, Andrei Gómez, Antanas Mockus.

 

 

Primera pregunta. ¿Por qué ganó el No? ¿Por qué llegamos a esta situación?

 

El papel de los medios de comunicación. La mayoría de los panelistas coincidieron en que los medios de comunicación no cumplieron un buen papel en términos de transmitir a la opinión pública la información suficiente y certera sobre los Acuerdos de Paz; se echó de menos que canales institucionales no cubrieran los grandes eventos que se llevaron a cabo en universidades y que congregaron académicos, víctimas, ONG’s, y representantes de la ONU para debatir los contenidos del Acuerdo. También se señaló la manera en que algunos medios, con ánimos y prácticas “comercialistas”, tergiversaron la situación real de las conversaciones de la Habana. Este factor fue determinante en la formación de la opinión pública y en el resultado del plebiscito.

 

La imagen de las FARC. Muchos panelistas señalaron la desafortunada posición que asumieron los integrantes de las FARC frente a la opinión pública: soberbia en unos momentos, contradictoria en otros, y eso afectó profundamente su credibilidad. Se demoraron demasiado tiempo en asumir la actitud de un actor armado que desea reintegrarse a la vida civil y asumir la responsabilidad que le corresponde.

 

 

Desincronización entre Cuba y Colombia. Hubo una desincronización entre los tiempos de la conversación en la Habana y el ritmo de la opinión pública y la dinámica política en Colombia. Mientras en Cuba se dedicaron a establecer con precisiones milimétricas un acuerdo, en Colombia el problema de fondo era que la opinión pública nunca reconoció en los miembros de las FARC indicios que permitieran atribuirles legitimidad política.

 

La refrendación y el plebiscito La figura del plebiscito no puede dejar de asimilarse a una evaluación del gobierno de turno. En muchos casos, el voto por el “No” fue un voto contra el gobierno de Santos, y no un voto contra el Acuerdo de La Habana. Muchos analistas, entre ellos algunos panelistas, leyeron el plebiscito como el tercer “round” de las elecciones presidenciales de 2014. Además, el hecho de decidir refrendar los Acuerdos por plebiscito (en el que se vota todo el documento) y no por referendo (que da la posibilidad de apoyar algunos puntos y rechazar otros) pudo incidir en el resultado final. Se señaló también que el plebiscito, en cuanto mecanismo de participación política democrática, no es sólo decisión, sino también deliberación, y hubo muy poco tiempo y muy pocos espacios para la deliberación. Por último, se llamó la atención sobre la manera desafortunada en que coincidieron temporalmente el plebiscito y la reforma tributaria que pretende presentar el Gobierno, lo que generó la idea de que la reforma buscaba, no tapar el hueco fiscal, sino pagar el posconflicto y asumir los subsidios a los desmovilizados de las FARC.

 

La campaña por el Sí y por el No Todos los panelistas coincidieron en que el Uribismo, que encabezaba el No, hizo una campaña puramente emocional que se concentró en recordar los aspectos negativos de las FARC, en desinformar, y que resultó ser profundamente efectiva1. Al final de la campaña, el No cambió su discurso: en lugar de rechazar los acuerdos de tajo, prometió su renegociación por un mejor acuerdo, y esto caló en el imaginario de muchos indecisos que terminó por convencerlos de votar No. Además, se unió la coyuntura de las cartillas de educación sexual que terminó siendo asimilada a los Acuerdos, y eso pesó en los últimos días antes del plebiscito.

Y la campaña del sí fue mucho más racional, más árida y más técnica, y su mejor defensa fue un documento de 297 páginas que muy pocos ciudadanos leyeron. Por lo demás, no hubo una dirección de campaña unificada. Eso trajo una desincronización y un desajuste frente a cuál era el verdadero mensaje del Sí. Por último, los panelistas señalaron que el Sí subestimó la fuerza que tenía el No.

 

Referencias históricas. Discursos del odio que buscan crear un enemigo es una estrategia a la que el mundo ya está acostumbrado, y a la que la dinámica política colombiana tuvo que enfrentarse en esta ocasión. Sin embargo, nos recordaron los panelistas, en el siglo pasado este tipo de dinámicas (la creación de un enemigo, la resistencia civil, entre otros) también fueron concretadas por la derecha colombiana. La ausencia de este tipo de marcos históricos para comprender el presente impide que los colombianos comprendamos y rastreemos las dinámicas históricas en las que estamos inmersos.

 

Segunda pregunta. ¿Cuáles son los riesgos que presenta esta nueva situación política?

 

Diagnóstico. La prolongada guerra en Colombia nos pasó la cuenta: hay un debilitamiento del campo democrático, y no parece haber una fuerza contundente desde la democracia para reconducir el proceso. Sin embargo, el resultado del plebiscito debe verse como una oportunidad para sacudirnos como sociedad en este aspecto.

Si bien para algunos panelistas el resultado del plebiscito es una fotografía del país y que lo muestra como un país totalmente polarizado entre un proyecto liberalizador democrático frente a un proyecto orgánico de extrema derecha que está cobrando fuerza, para otros es un imaginario del que hay que deshacerse. Sin embargo, todos coincidieron en que no es prudente ni conveniente demonizar a los del No y santificar a los del Sí.

A pesar del resultado del plebiscito, sí se señaló como un aspecto optimista el hecho de que más de 6 millones de personas estén dispuestas a ver a las FARC reintegradas a la sociedad civil, algo que era inimaginable hace un par de años.

 

Proyecciones hacia las elecciones de 2018. Los panelistas afirmaron que es muy probable que este resultado sea capitalizado por la extrema derecha colombiana con miras a las próximas elecciones presidenciales. Sin duda, la victoria del No catapulta al uribismo, que en términos electorales no era tan fuerte (no es mayoría en el Congreso, ni en Alcaldías, ni en Gobernaciones, etc.), y que hoy proyecta la imagen de ser la mitad del electorado colombiano.

 

El peligro de la incertidumbre. Que haya una guerrilla armada inmovilizada es un riesgo enorme: es de esperarse que haya deserciones, que se quiebre la cadena de mando en las FARC (que por el momento había demostrado ser unificada), o peor, que se reactive la guerra bajo viejas o nuevas formas de violencia. Se señaló, no obstante, que tanto el uribismo como las FARC no tienen gran margen de maniobra: las bases guerrilleras de las FARC no contemplan volver a la guerra, y la derecha colombiana no va a cargar con la responsabilidad y la imagen de no haber apoyado un proceso de paz. Ahora bien, el No no estaba preparado para ganar, y eso trae el riesgo de que no hay un programa preciso de renegociación. También es de esperarse que este resultado retrase el anuncio de la fase pública de la mesa de conversación entre el Gobierno y el ELN. Casi todos los panelistas coincidieron en que la incertidumbre puede convertirse en un gas inflamable, y que corremos el riesgo de que cualquier chispa lo encienda.

 

Escenarios posibles. Se señalaron cuatro escenarios posibles. 1) Acuerdo Nacional de Paz. Es el escenario ideal, y el resultado del plebiscito reveló que hizo falta integrar ciertos sectores en la mesa de negociación. 2) Reinicio de la guerra. Es el escenario más pesimista, por el momento, aún no hay signos de que sea al que vayamos a asistir. 3) Aplazamiento de un acuerdo con miras a las elecciones de 2018. Es una posibilidad que hay que evitar, sobre todo para no alargar el clima de incertidumbre. 4) Asamblea constituyente. Dada la polarización del país, una asamblea constituyente sería muy inconveniente.

 

Movilización social. Casi todos los panelistas fueron enfáticos en que a los jóvenes y a los universitarios les corresponde movilizarse y hacer sentir su voz reclamando un acuerdo de paz. La movilización social puede ser la presión necesaria para que se llegue a un acuerdo de paz pronto. No se dejó de advertir, por lo demás, que puede ser difícil lograr una movilización social dada la baja popularidad del gobierno actualmente.

 

Comunidad internacional. El papel que puede jugar la comunidad internacional puede ser importante.


1. Cabe anotar que estas reflexiones fueron elaboradas antes de que Juan Carlos Vélez, gerente de campaña por el No, revelara el 5 de octubre al diario La República su estrategia de campaña. En estas declaraciones, Vélez afirmó que la desinformación y la emoción fueron ejes de su campaña. [Nota del relator] (http://www.larepublica.co/el-no-ha-sido-la-campa%C3%B1a-m%C3%A1s-barata-y-m%C3%A1s-efectiva-de-la-historia_427891)