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Elecciones regionales: “De aquí a octubre puede haber muchos movimientos”

27 de agosto

Por: Mariana Delgado Barón
Foto: Federico Bottia

 

El próximo 27 de octubre se llevarán a cabo las elecciones regionales en el país. El clima electoral es complejo, sobretodo, en aquellos municipios y departamentos en donde la violencia persiste. En otras regiones, el panorama electoral refleja particulares ejercicios de alianzas, coaliciones y posicionamiento de algunas fuerzas políticas. Entrevistamos a Juana Afanador, activista política y doctorante de la Escuela de Altos Estudios en Ciencias Sociales en París, sobre los temas más cruciales de cara a los comicios.

 

¿Qué se puede decir del próximo panorama electoral?

 

Este va a ser un panorama bastante distinto al de los últimos años electorales porque hay diferentes fuerzas políticas que han logrado salir adelante después de las elecciones de hace un año. Por ejemplo, la izquierda ha logrado fortalecerse en diferentes territorios en el país, también hay alianzas muy interesantes que se han hecho en Nariño, Atlántico, Magdalena y Bolívar, por mencionar sólo algunos departamentos. De todas estas fuerzas alternativas que han logrado sacar candidatos, estos son quienes están punteando en algunas regiones. Este es el caso de Nicolás Petro en el Atlántico, quien puntea las encuestas frente a Elsa Noguera, allí la correlación de fuerzas frente a los Char y al poder tradicional está empezando a cambiar. Otro caso es el de Carlos Caicedo en el Magdalena, con su movimiento más el apoyo de Colombia humana con la UP. Por ejemplo, hace muchos años no había candidatos de la izquierda a la alcaldía de Santa Marta y a la de Cartagena que tuvieran posibilidades de ganar. Encontramos también a nivel más local grupos significativos de ciudadanos como el movimiento de “Estamos Listas” en Medellín, que conformó una lista, 100% independiente, de sólo mujeres que deciden organizarse, movilizarse, asociarse y hacer un trabajo cooperativo con una apuesta feminista y diferente en esta ciudad. Este es un ejemplo de un grupo de ciudadanas que rompe con los modelos tradicionales de hacer política, a los que estamos acostumbrados, sobretodo en las regiones donde las maquinarias son muy fuertes y difíciles de combatir. Por otra parte, en diferentes regiones se comienzan a presentar acuerdos entre fuerzas políticas que en Bogotá no se han logrado. En el resto del país verdes, Colombia Humana, UP y Polo lograron ponerse de acuerdo y apoyar a candidatos únicos en alcaldías y gobernaciones. Bogotá siempre queda un poco por fuera de la dinámica del resto del país, porque también lo que se juega en la capital es más importante, sobretodo en relación con las elecciones de 2022.  También en Bogotá lo que se juega a nivel del Concejo en relación con la continuidad o no de los proyectos del Peñalosismo, tiene impactos considerables. Bogotá hasta ahora no ha llegado a seguir el ejemplo de sus propios movimientos alternativos y ponerse de acuerdo con una candidatura única.

 

Mencionaste esta suerte de renovación en ciertos sectores de la política que entran a hacer un contrapeso a la forma en que se ha hecho la política tradicionalmente, sobretodo en las regiones. Esto de la mano de que no hay que desconocer que persiste un clima de violencia en los territorios ¿Qué se espera que suceda en esos espacios?

 

Ese es uno de los puntos más complicados de los momentos electorales y es porque normalmente en el momento electoral la violencia es más fuerte y se recrudece. Estamos en un momento en el que la implementación de los acuerdos de paz, por ejemplo, va por muy mal camino. El gobierno actual no está comprometido, el asesinato de los líderes sociales va en aumento y en esta zonas más violentas es donde los liderazgos sociales son los que tienden a desaparecer porque son los líderes son asesinados. Esos territorios, que son los más abandonados por el Estado y por el gobierno, en época electoral son los lugares y los espacios más frágiles. Tristemente es muy probable que en esta época electoral la violencia y el asesinado de líderes sociales vaya a aumentar en las zonas de mayor conflicto en el país.

 

La implementación de los acuerdos, más el sistemático asesinato de líderes sociales y de líderes excombatientes de las antiguas FARC, hace que nos preguntemos por la suerte de estos territorios ¿Qué podrían hacer los políticos regionales y locales para aliviar ese panorama? ¿Hay algo que puedan hacer?

 

Esa es una pregunta muy interesante, hace unas pocas semanas estuve en un foro en donde hablamos del papel del partido FARC en medio de todo este clima político tan difícil, sobretodo para ellos, donde su propia gente está siendo asesinada. En Bogotá hubo algo muy particular y fue que la FARC pidió estar en la lista de Colombia Humana, UP, MAIS. Finalmente la FARC quedó excluida de la coalición y decidió  tener su propia lista al Concejo, allí hay un debate y una reflexión que creo que los políticos a nivel local, departamental, regional y nacional deberían hacer: cuando salieron a defender los acuerdos de paz y a que las FARC dejaran las armas y se volvieran un partido político también debieron permitirle hacer política con otros movimientos porque si no se vuelve una tensión muy grande de “yo apoyo los acuerdos, pero no quiero hacer política con ustedes”, y esto fragiliza el ejercicio político. Está el ejemplo que no se logró a nivel Concejo, pero que sí se logró en las listas a las JALES. En Bogotá, en diferentes localidades, se lograron listas en las que están Polo, Colombia Humana, UP y FARC. Se lograron listas a nivel de la ciudad que demuestra que sí se pudo hacer coalición, pero a un nivel más grande y visible les da miedo. Es como si a los partidos como MAIS, como Colombia Humana, como UP les diera miedo hacer política con la FARC abiertamente, porque pueden sentir que eso se les cobraría con votos.

 

Teniendo en cuenta lo anterior ¿cuáles son las posibilidades reales de que el partido de la FARC logre llegar o logre posicionarse en las próximas elecciones en las regiones?

 

Hay lugares en el país en los que la FARC logró hacer acuerdos con el Centro Democrático, fue más fácil llegar a acuerdos con la derecha que con la izquierda, eso es muy particular. En ciertas regiones y en ciertos departamentos vamos a ver si es posible que lleguen. En Bogotá es muy difícil que lo hagan, porque la ciudad y sus habitantes se sienten alejados del conflicto. Pero la FARC debe continuar con el ejercicio que hicieron y seguir apostando al ejercicio de construir su propia fuerza. Bogotá no siempre es lo representativo del resto del país. Hay que ver cómo le va en el resto del país y en las regiones en donde tuvieron fuerte presencia.

 

A lo largo de esta entrevista ha salido el tema de la izquierda ¿Está en crisis la izquierda en Colombia?

 

Sí y no porque la izquierda no había tenido desde hacía mucho tiempo una gran cantidad de candidatos con posibilidad de ganar en las regiones y departamentos, allí no está en crisis, allí se está fortaleciendo, aunque puede estar en crisis al interior de los diferentes movimientos. En Bogotá, particularmente, la izquierda ha sacado una muy buena votación, las elecciones al Concejo de Bogotá pueden ser muy interesantes así la izquierda no tenga un candidato sólido, pero ahí se puede contabilizar cómo le va a Petro sin ser él el candidato de la izquierda. El Polo, a lo largo de los últimos años y de las últimas elecciones, ha tendido a perder votación, a fragilizarse. Otro fenómeno es Clara López que va con una lista aparte, allí puede haber un desbalance en los votos. Vamos a ver qué tan fuerte es Colombia Humana sin Petro como candidato en Bogotá, si el Polo sigue perdiendo votación, y cómo le va a Clara López sola. Veremos también si la FARC sube en votación o no con respecto a las elecciones pasadas.

 

Ya mencionaste el caso de “Estamos Listas” en Medellín ¿Qué se puede decir acerca de la participación política de las mujeres para estas elecciones?

 

Por lo menos el tema está en el debate. Tomemos el caso de Colombia Humana, esta fuerza política tuvo una crisis interna por escoger un candidato como Hollman Morris a la alcaldía, un candidato cuestionado, con demandas por acoso, rechazado por las feministas al interior y por fuera del movimiento. Aún así, esta cuestionada candidatura logró remover el debate sobre la participación de las mujeres. Lo que se vio allí, en la Colombia Humana, es que para contrarrestar esta candidatura se hizo una lista cerrada al Concejo encabezada por cuatro mujeres. Por lo menos se ven obligados a contrarrestar de cierta forma el asunto. Yo hubiera puesto los 10 primeros puestos de mujeres en la lista.  En el Partido Verde la cabeza de lista es un hombre, pero la candidata a la alcaldía es una mujer, que no es feminista tampoco y que tampoco representa las luchas de las feministas. Discursivamente intentan integrar el asunto. En el Polo la mayoría de los candidatos al Concejo son hombres, las mujeres siempre van atrás. La participación de las mujeres todavía sigue siendo una pelea interna de los partidos y movimientos. Todavía falta, a pesar de las discusiones, más compromiso con la paridad. El Instituto de Política hizo un ejercicio muy pertinente, con un proyecto que tienen llamado “Nosotras ahora” con el que hicieron talleres para las mujeres candidatas en diferentes regiones y así darles herramientas para sus candidaturas y para sus campañas. Personalmente, creo cada vez más que el ejemplo a seguir es el de “Estamos listas”, nosotras debemos crear nuestros propios espacios y construir nuestros propios procesos para poder llegar a los cargos políticos. Es hora de que nos comencemos a organizar entre nosotras porque en los partidos y al interior de los movimientos la paridad siempre queda en el discurso electoral y en la práctica todavía no lo vemos. Ni siquiera se dan los debates necesarios sobre el feminismo. El ejemplo de Medellín es motivador, valiente, bien hecho y organizado.

 

¿Cómo se sitúan los votantes en estas próximas elecciones? ¿Qué pasa con los jóvenes, hay relevo generacional? ¿Qué fuerzas significativas impulsan la participación política?

 

Una de las fuerzas más importantes somos las mujeres, sin duda somos unas electoras muy importantes en el país. Los jóvenes son activos, pero no votan, son los que menos votan. En las listas se ve el discurso de juventud, pero eso no necesariamente es igual a virtud. Por ejemplo, Miguel Uribe Turbay quien se presenta como la juventud y la renovación, pero al final es la continuidad del Peñalosismo, que ya es bastante antigua. En Bogotá, los estrados 2, 3 y 4 son quienes votan y quienes en las pasadas elecciones, sobretodo el 2 y el 3, se movieron hacia la izquierda.

 

¿Qué podría pasar en Bogotá en esas últimas elecciones?

 

En este momento, las encuestas dan como ganadora a Claudia López, que es muy peligroso porque empezó ganadora desde muy temprano y hasta ahora comienza la campaña en forma, lo que hace que ella llegue al momento más importante de la campaña con una imagen desgastada. Esa imagen puede beneficiar mucho al candidato que va detrás de ella que es Galán, que retoma también esas banderas de la juventud. Hubo una encuesta que mandaron a hacer hace algunos meses para ver cuál era la aceptación de los candidatos en Bogotá, Carlos Fernando Galán tiene una imagen buena del estrato 1 al 6, es el único de los candidatos. Veo en Galán una posibilidad grande de crecer de aquí a octubre, aún más en medio de los rifirrafes entre Claudia López y Gustavo Petro. Y pues el Uribismo en Bogotá nunca ha sido una fuerza importante y en las encuestas se ve que Turbay está ahí, pero muy estable, es decir, sin crecer. Habría que ver si Turbay se va a unir con Galán o no. La mayoría de los bogotanos estamos cansados, agobiados de esta ciudad, agobiados de las peleas sobre qué va a pasar con el metro, con la movilidad, con la seguridad que es uno de los temas que más interesa y preocupa a los y las bogotanas. De aquí a octubre puede haber muchos movimientos.